El miedo
El cerebro es el motor que permite todas las funciones motora de nuestro cuerpo. No nos podemos mover sin que el cerebro lo permita. Cuando caminamos cuando tomamos decisiones y otras funciones más, son ordenes que llegan desde el funcionamiento cerebrar. Pero que hace el cerebro cuando siente o ve algo que es indeseable o que le causa o puede producir daño? Lo que sucede es que se activan las amígdalas cerebrales.
Gracias a las amígdalas podemos librarnos de muchas tragedias o peligro por así llamarlo.
Pero por qué sentimos miedo sabiendo que no nós puede pasar nada grave? Es esta la razón por la que tenemos que ser consciente y enfrentar los retos que se nos presentan a diario. Sentir miedo no es malo, malo es sentirlo por cosas insignificantes como por ejemplo hablar con una nueva persona u actuar en un escenario lleno de personas.
Gracias a las amígdalas podemos librarnos de muchas tragedias o peligro por así llamarlo.
Pero por qué sentimos miedo sabiendo que no nós puede pasar nada grave? Es esta la razón por la que tenemos que ser consciente y enfrentar los retos que se nos presentan a diario. Sentir miedo no es malo, malo es sentirlo por cosas insignificantes como por ejemplo hablar con una nueva persona u actuar en un escenario lleno de personas.
El miedo es como un escudo que nós protege de las cosas malas, es decir, que no es malo pero sí que lo convertimos en nuestro enemigo desde el punto de vista en que debemos enfrentar los retos que la vida nos pone para medir nuestra taya. El miedo es malo cuando no queremos quedar estancada y no hacer ningún esfuerzo por liberar nuestro potencial. El miedo es malo cuando no nós deja expresarnos con los demás y mostrar nuestras vulnerabilidades. También el miedo se convierte en nuestro enemigo cuando nós sentimos incapaz de brillar con nuestra propia luz.
Las amígdalas cerebrales mientras más fuertes sean menos número de veces se activarán. Ellas son las que controlan el estado mental del miedo. Si vamos caminando y sin esperarlo alguien dispara una bala cerca de nosotros, automáticamente las amígdalas se activarán indicándole al cerebro de que hay un peligro allá fuera. Ahora bien tenemos que tener claro que es un peligro y que es un reto porque muchos de nosotros vemos el miedo como el acompañante de los retos cuando en verdad es el acompañante del peligro.
Los retos son desafíos a resolver que una vez resultos lo que nos causaría es satisfacción.
El peligro es otro cosa muy diferente, es la acción frente a algo que nós puede causar daño. Entonces es de sentir miedo frente al peligro o frente a los retos? Ya sabemos que sentimos miedo frente a las dos opciones pero tenemos que ser conscientes que una es mayor que la otra. Sentir miedo frente a los retos es algo que se puede superar a través del valor y la actitud. Sentir miedo frente al peligro se puede evitar pero no superar un ejemplo de esto es el siguiente:
(si te encuentras un gran tigere en tu camino seguro que sentirás tanto miedo que tus amígdalas se activarán tanto que tu cuerpo se quedara paralizado al ver que no puede hacer nada para salvar tu vida más que permanecer intacto. Llega el momento en que si tienes un poco de dicha el tigere se acerca y te olfatea y al ver que no te mueve se alejara). Como dije al inicial el texto, el verdadero sentido del miedo es que nós cubre de las cosas que nos pueden causar daño no de las cosas que queremos lograr pero que por falta de valor y actitud no las hemos logrado y a esto le catalogamos como (miedo).
Tenemos que tener claro cuando podemos sentir miedo y cuando no. Sentir miedo frente al peligro y no frente a los desafíos. Recuerda el miedo nós alerta sobre el peligro pero los desafíos se enfrentan.
Enfrenta tus desafíos y no le pongas nombres, es decir, no lo catalogues como miedos sino como una oportunidad más para conpetir por aquello que te va atraer paz tranquilidad y amor.




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